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EGM.
septiembre 2014 /
Publicación semestral. ISSN:1988-3927. Número 15, septiembre 2014.

El surrealismo que no termina…

Eduardo Becerra (coord.). El surrealismo y sus derivas: visiones, declives y retornos. Madrid, Abada, 2013. Raquel Arias, Belén Castro Morales, Armando Minguzzi, Claudia Montero, José Teruel y Eva Valcárcel (eds.)
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Carmen Sveduneac [*]

Bajo la coordinación de Eduardo Becerra y con la participación de investigadores de Argentina, Chile y España, El surrealismo y sus derivas: visiones, declives y retornos recoge textos relevantes acerca el desarrollo de este movimiento en la tradición hispánica, tanto española como hispanoamericana y el papel de las revistas surrealistas históricas Mandrágora, Leitmotiv, A partir de cero, Cero, Qué, Ciclo, Postismo, Letra y Línea, La cerbatana, Gaceta de Arte, el Boletín Internacional del surrealismo firmado en Tenerife y otras publicaciones de postguerra en los citados países. Como indica Eduardo Becerra en el prólogo, el propósito de este libro es revisar el papel del surrealismo en la literatura de estos lugares, recuperando documentos e informaciones de difícil acceso de las publicaciones periódicas de vanguardia y de las propiamente surrealistas de aquel tiempo. Pero la importancia de la obra es doble. Por una parte, respecto a las corrientes surrealistas en las literaturas hispánicas y a su asimilación no mimética, ya que refleja el interés surgido en los países arriba mencionados acerca el movimiento francés originado por André Breton; por otra, debido al corpus documental rescatado, que viene a iluminar una parte importante de la historia del surrealismo, especialmente del surrealismo español.Por lo que se refiere al caso español hay que recordar que «Tuvieron que pasar unos cuarenta años —afirma C. Brian Morris en el ensayo El manifiesto surrealista escrito en Tenerife (Mayo de 1935) — antes de que se reconociera mediante los trabajos pioneros de José Carlos Meiner (1972), C. Brian Morris (1972), Pablo Corbalán (1974), Domingo Pérez Minik (1975), Fernando Castro Borrego (1978), que la isla de Tenerife, representada por el grupo de amigos que redactaban Gaceta de Arte, revista internacional de cultura, entró decisivamente en el ambito del surrealismo mundial». En este sentido es importante la inclusión de un CD con una serie de revistas digitalizadas que incluye la lista de las revistas y los autores de la digitalización de cada una de ellas. Estos materiales se encuentran por cierto disponibles en línea: http://www.uam.es/proyectosinv/surreal/. El libro es fruto de un proyecto de investigación de la Universidad Autónoma de Madrid.

Como decía anteriormente el propósito de este estudio es el de revisar los documentos surrealistas para una mejor interpretación de la importancia del surrealismo dentro del contexto vanguardista hispánico, de reconstituir «de manera más fiel el mapa surrealista hispánico». En consecuencia, los veintiséis trabajos aquí reunidos reflejan, desde diversos enfoques, la riqueza y la amplitud de este movimiento y su pervivencia; también, en el caso español, se incluye algún trabajo sobre el postismo, un movimiento de vanguardia autóctono tardío y un tanto marginal y parcialmente influido por el dadaísmo, surrealismo y aún el futurismo, alentado principalmente por Carlos Edmundo de Ory (1923-2010), Eduardo Chicharro Briones (1905-1964) y Silvano Sernesi (1923-2001).

El libro está dividido en tres partes. La primera trata cuestiones generales acerca el surrealismo a través de los estudios de José Manuel Cuesta Abad (Futuro del surrealismo), Waldo Rojas (El surrealismo del siglo XXI: ¿estelas u horizonte?), José Manuel Rojo (La cola prensil explosiva. Prolegómenos a las relaciones entre el surrealismo y política, o no), Eugenio Castro (El surrealismo en su presente), Graciela Speranza (Desarraigados. Avatares del surrealismo en la ficción y el arte latinoamericanos contemporáneos), Rita Eder (Benjamin Péret y Paul Westheim: el surrealismo y otras genealogías en la tierra de los aztecas). La segunda parte presenta el surrealismo en sus revistas. Para Argentina tenemos los estudios de Armando V. Minguzzi (Y entonces «Qué»: fundación porteña del surrealismo en español), Raúl Antelo (Lectura poslógica de «Ciclo») y Susana Cella con «Letra y línea», entre la parábola y la elipse. Para Chile Niall Binns escribe Trotski, la guerra civil española y el instinto de conservación del surrealismo en Chile, Matías Barchino trata sobre El grupo Mandrágora y el problema de la revolución y el estudio de Eduardo Becerra De «Mandrágora» a «Leitmotiv». Compases del proceso surrealista en Chile (1938-1942). Por último, y para España, encontramos reunidos los estudios de María Isabel Navarro Segura sobre «Gaceta de Arte»: revista de cultura de la internacional constructivista y del surrealismo internacional, C Brian Morris acerca de El manifiesto surrealista escrito en Tenerife (Mayo de 1935), ya arriba mencionado, Federico Castro Morales que escribe sobre Oscar Domínguez: surrealismo y paisaje nativo en «Gaceta de Arte» y finalmente el artículo El postismo como post(surreal)ismo de Jaume Pont.

La segunda parte trata la influencia del movimiento surrealista en la literatura y reúne seis estudios: El surrealismo, el postismo y la revisión de la neovanguardia. Hacia un esclarecimiento terminológico (Raquel Medina), El surrealismo en las islas Canarias (Nilo Palenzuela), El suprarromanticismo de Luis Cernuda (1928-1932) (José Teruel), Un poeta surrealista: Luis Buñuel (Raquel Arias Careaga), Andalucía: el surrealismo y la vanguardia (Rafael de Cózar), La huella surrealista en el Caribe. El grupo de «La poesía sorprendida» (Eva Valcárcel).

La ultima parte de la antología reúne estudios que tratan sobre la influencia del surrealismo en las artes visuales: pintura, arquitectura, cine y fotografía. La decalcomania de Oscar Domínguez o el origen del automatismo absoluto por Isidoro Hernández Gutiérrez, Arquitectura Mágica por Fernando Agrasar, «Sobrevivir a la vida», de Jan Svankmajer: el sueño negro del cine surrealista por Isabel Castells y El legado fotográfico del surrealismo en la poesía chilena de fines de siglo XX por Matías Ayala.

El estudio de Eugenio Castro El surrealismo en su presente demuestra el vivo interés vigente acerca del movimiento y nos ofrece un rico panorama de los grupos surrealistas existentes hoy en día, nombrando los de Chicago, uno de los más activos e influyentes en el panorama del movimiento de las últimas décadas, los de París, Praga, Londres, Leeds, Estocolmo o Madrid.

El ensayo de C. Brian Morris, El manifiesto surrealista escrito en Tenerife (Mayo de 1935), los estudios de María Isabel Navarro Segura y Federico Castro Morales acerca la revista Gaceta de Arte y el estudio de Nilo Palenzuela, son un verdadero testimonio del desconocimiento de la intensa actividad surrealista en las Islas Canarias, muy útil para replicar con argumentos a esa parte de la critica que aún pone en duda la existencia del surrealismo español.

En resumen, se trata de un libro de gran utilidad e interés, aunque no supone propiamente una revisión de conjunto del surrealismo hispánico, lo que quizás sería imposible, sino una manojo de interpretaciones y actualizaciones de muchos de sus aspectos así como, ya lo hemos señalado, la puesta a disposición de investigadores o simplemente lectores, de un material valiosísimo difícilmente accesible. La consideración conjunta de los fenómenos literarios y culturales relacionados con el surrealismo (y la vanguardia) hispánico a ambos lados del Atlántico es otro elemento reseñable y pone de manifiesto la amplitud del movimiento y sus derivas actuales. Como en todo volumen colectivo, el valor de los estudios es desigual, pero en general, aunque no faltan algunas opiniones un tanto tópicas, suponen aportaciones valiosas y a veces innovadoras. Este libro es una prueba de que estamos lejos de los tiempos es que la mera existencia del surrealismo en la poesía castellana peninsular se ponía incluso en duda (en Hispanoamérica siempre fue más evidente); también es quizás un ejemplo de cierta tendencia crítica a considerar la literatura escrita en castellano como una sola, partiendo de la base de que la literatura es un hecho exclusivamente lingüístico, lo que a nuestro juico es más que discutible, aunque es evidente que las relaciones hispanoamericanas en el ámbito literario no pueden dejar de tenerse siempre, y sobre todo en momentos como el modernismo o el actual, permanentemente presentes: piénsese, por ejemplo, en la antología Las ínsulas extrañas de 2002 [1]. También es este volumen una prueba del creciente interés por el surrealismo, que periódicamente da lugar a encuentros, cursos y publicaciones muchas veces colectivas; creo que podríamos citar entre las anteriores Surrealismo y literatura en España coordinado por Jaume Pont en 2001 [2] y o el número monográfico de la revista Ínsula 1989. Este libro corrobora que entre nosotros (como en muchos otros ámbitos geográficos) el surrealismo no termina de terminar: la poesía de Blanca Andreu (n. 1953) o de Antonio Lucas (n. 1975), por ejemplo, son de ello dos pruebas muy actuales y muy evidentes.

Notas

[*] Cet article a été financé par le projet «SOCERT. Société de la connaissance, dynamisme par la recherche», n° du contrat POSDRU/159/1.5/S/132406, cofinancé par le Fonde Social Européen, par le Programme Opérationnel Sectoriel pour le Développement des Ressources Humaines 2007-2013. Investir dans les Gens!”

[1] Ed. de Eduardo Millán, Andrés Sánchez Robayna, José Ángel Valente y Blanca Varela, Barcelona, Galaxia, 2002. Esta antología tiene un correlato en el volumen Poesía hispánica contemporánea, de A. Sánchez Robayna y Jorge Doce (eds.), Barcelona, Galaxia, 2005.

[2] Lleida, Universidad.

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