Publicaci贸n semestral. ISSN:1988-3927. N煤mero 10, marzo 2012.

Come to daddy: la deshumanizaci贸n tecnol贸gica
Mari Carmen Serrano Garc茅s | Descargar PDF
Resumen. 鈥淐ome to Daddy鈥 es una pieza magistral que a煤na m煤sica, tecnolog铆a y arte en una met谩fora al mundo tecnol贸gico que nos envuelve y que, en ocasiones, nos enajena para que lleguemos a adorarle como a un 铆dolo de masas. Compara la actualidad y la tradici贸n sutilmente, estableciendo similitudes entre las formas art铆sticas del videoclip y el imaginario hist贸rico art铆stico occidental.
Palabras clave: videoclip, demoniaco, tecnolog铆a, violencia, televisi贸n
Abstract. 鈥淐ome to Daddy鈥 is a magisterial piece that unites music, technology and art in a metaphor to the technological world that wraps us and that, in occasions, alienates us in order that we manage to adore him as an idol of masses. Cunningham compares the current importance and the tradition finely, establishing similarities between the artistic forms of the pop video and the imaginary artistic western historical one.
Keywords: pop video, devilish, technology, violence, television
A煤n a pesar de esta consideraci贸n hecha por el mismo Chris Cunningham , su capacidad imaginativa y el atrevimiento visual de su trabajo lo han llevado a ser considerado uno de los directores m谩s importantes. Visionario y audaz, fan谩tico de la cibercultura, los c贸mics y la 鈥渟ci-fi鈥, nos muestra sin escr煤pulos el impacto provocado por la tecnolog铆a en la cultura moderna y en las relaciones humanas.
鈥淐ome to Daddy鈥 tendr谩 un gran impacto: no s贸lo ser谩 criticado por la violencia de sus im谩genes sino que ganar谩 un premio en el France鈥檚 MCM Video Festival y ser谩 nominado por otras agrupaciones de igual importancia. Si algo tienen en com煤n Aphex Twin y Chris Cunningham ser谩 el trabajo atrevido que ambos realizan; por ello la perfecta conjunci贸n de m煤sica y v铆deo se hace evidente en esta producci贸n en la que ambos usan el medio como una pura experimentaci贸n art铆stica. Cunningham completa la m煤sica con el v铆deo, es decir, lo presenta como una narraci贸n que sigue la estructura formal de aqu茅lla, invent谩ndose una historia que coincide a la perfecci贸n con la poca letra repetitiva de la canci贸n: 芦Come to Daddy, I want your soul, I will eat your soul禄.
El v铆deo coloca al espectador en un infernal mundo irreal de atm贸sfera g茅lida, paisaje urbano opresivo (usa un barrio londinense marginal: Thamesmead), colores fr铆os y formas industriales que bordean la iconograf铆a de la ciencia ficci贸n. Entre un silencio pavoroso en este panorama desolado aparece una anciana paseando a su perro, que comienza a olisquear en la basura, en la que hay una televisi贸n vieja. La TV se enciende y surge la m煤sica cuando aparece un personaje amorfo casi demoniaco en su pantalla que grita como si del llanto de un reci茅n nacido se tratase. Cunningham nos sit煤a ante el medio de masas por excelencia, la TV, como una ejemplificaci贸n de toda la panoplia tecnol贸gica. Hay que tener en cuenta que, aunque en 1997 cuando se realiz贸 este videoclip, ya hab铆a llegado Internet, a煤n no hab铆a echado ra铆ces y la televisi贸n era la fuerza tecnol贸gica m谩s importante. Se trata de un aparato que nos sit煤a ante una rutina casi rob贸tica, deshumaniz谩ndonos y dej谩ndonos sin alma, como el personaje protagonista del v铆deo nos grita constantemente entre alaridos.
La anciana, que simboliza la tradici贸n, emprende una huida cuando la TV se enciende y empieza a pedirle su alma (芦I want your soul, I will eat your soul禄). Asustada ante lo desconocido que supone para ella el nuevo medio, se topa, mientras se esconde, con un grupo de ni帽os y ni帽as inquietantes con cara de adultos (se trata de la cara del propio Aphex Twin) que siembran el terror con violencia ante lo que encuentran a su paso. Estos ni帽os son los s煤bditos de la demoniaca TV, la adoran como si de un Dios se tratase y la rodean para darle vida. Es por ella por la que se han vuelto seres violentos e impersonales, seres sin alma, que han sido engullidos por la tecnolog铆a. Ante la llamada de su creador corren hacia 茅l para reverenciarle; mientras 茅l sigue gritando atrapado en la caja televisiva pidiendo s煤bditos entre nosotros (los espectadores) y vociferando que quiere nuestra alma para engullirla y que le adoremos. La TV no tiene alma, es tecnolog铆a, y por ello pide la nuestra, para volvernos seres tan impersonales como los s煤bditos que ya ha encontrado en el grupo de ni帽os que sonr铆en de forma inquietante del mismo modo que la tecnolog铆a en muchas ocasiones se burla de nosotros.
Los s煤bditos cogen a su maestro, la TV, para llevarlo hasta su infierno particular donde cobrar谩 vida gracias a ellos. El l铆der sale de la caja como un ser esquel茅tico y desfigurado hasta trasformarse en un humano amorfo con la cara de Aphex Twin, el mismo rostro que tienen los ni帽os. Muestra Cunningham su inclinaci贸n siempre a la exploraci贸n de cuerpos y formas reconvertidas en seres deformes infrecuentes y espeluznantes. La TV nos engulle hasta que llegamos a venerarla, volvi茅ndonos as铆 seres imprecisos, sin particularidad alguna; para ella s贸lo somos espectadores, cifras, perdemos nuestra alma, se come nuestra alma, hasta volvernos hostiles ante las relaciones humanas y, por tanto, con nuestros semejantes.
Retrata algo tan caracter铆stico de nuestra era como es el peligro de la televisi贸n en cuanto a sus contenidos. Los adultos relegan la educaci贸n en muchas ocasiones a la TV sin darse cuenta de que no siempre lo que muestra es lo adecuado para los ni帽os; incluso cuando de manera casi continua se les bombardea incit谩ndolos a un comportamiento violento. Por tanto Cunningham toma las figuras de los ni帽os como las m谩s susceptibles ante el demonio televisivo y violentas gracias a 茅l; destrozan todo aquello que les impide llegar hasta su l铆der tecnol贸gico, como 茅l les ha ense帽ado.
Entre las formas usadas por Cunningham en su videoclip podemos encontrar toda una serie de paralelismos con la cultura visual. Notablemente influenciado por los cl谩sicos de la ciencia ficci贸n como la m铆tica pel铆cula de Ridley Scott 鈥淏lade Runner鈥, los oscuros trabajos de David Lynch (鈥淏lue Velvet鈥, 鈥淭win Peaks鈥, 鈥淟ost Highway鈥) y las obras literarias de Ballard y William Gibson, no s贸lo se nutrir谩 de tal ciencia ficci贸n y del futurismo sino que tambi茅n encontramos en su v铆deo reminiscencia a la tradici贸n. Aunque Cunningham los conciba en 鈥淐ome to Daddy鈥 como seres demoniacos, no hay que dejar de pensar que se refiere a un grupo de ni帽os que se acercan a un ser al que adoran ante su reclamo de: 鈥渃ome to daddy鈥 (ven con papi); lo que tanto nos recuerda a la imagen de Jes煤s rodeado de ni帽os ante su tambi茅n reclamo: 鈥淒ejad que los ni帽os se acerquen a mi: no se lo impid谩is; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os lo aseguro, el que no acepte el reino de Dios como un ni帽o, no entrar谩 en 茅l鈥 (Mc. 10, 14-15). La imagen en Cunningham es tenebrosa, rodeada de niebla en un infierno particular, como igual puede resultar la imagen aureolada en que se representa a Jes煤s con los ni帽os en la misma actitud. El ser amorfo que emerge a la vida desde la televisi贸n aparece en ocasiones como si de una prefiguraci贸n demoniaca del Ecce Homo se tratase, con el gesto compungido de dolor y el torso desnudo. En este caso no retiene tristeza sino rabia por salir al exterior y captar almas, lo que ser铆an los disc铆pulos que la propia religi贸n capta para s铆.
El destrozo que los ni帽os provocan en la ciudad deshabitada y desolada puede parecernos una imagen del Apocalipsis. Los nuevos 铆dolos ya no son los dioses que alababa el cristianismo sino los que alaba el consumismo: la tecnolog铆a. Inducen, como si fuesen demonios, la destrucci贸n de todo atisbo de humanidad que haya alrededor, quedando las calles vac铆as como si del fin del mundo se tratase.
Podemos establecer analog铆as tambi茅n entre la sonrisa misteriosa del grupo de ni帽os y la Gioconda porque en ambos casos no llegamos a descubrir su porqu茅; la obra deja oculta la intenci贸n de esta sonrisa: el videoclip finaliza y nos quedamos absortos pensando en cu谩l ser谩 el motivo de dicho gesto.
Sin duda alguna, Chris Cunningham realiza con 鈥淐ome to Daddy鈥 uno de sus mayores logros, donde nos muestra su capacidad imaginativa unida a un innegable atrevimiento visual para hacernos ver el impacto provocado por la tecnolog铆a en la cultura moderna y en las relaciones humanas a trav茅s de todo un elenco de influencias visuales.
Notas
Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Granada. M谩ster en Desarrollos Sociales de la Cultura Art铆stica por la Universidad de M谩laga.
Contacto con el autor: marikilla_n1@hotmail.com
Nacido cerca de Londres en 1971 y criado en una base militar americana, Chris Cunningham empez贸 a trabajar con s贸lo diecis茅is a帽os como experto en efectos especiales en los estudios cinematogr谩ficos Pinewood. Tras realizar modelos y esculturas para pel铆culas como 鈥淩azas de Noche鈥 y 鈥淎lien 3鈥, su trabajo llam贸 la atenci贸n de toda una leyenda del cine: el m铆tico Stanley Kubrick. A las 贸rdenes de Kubrick, Cunningham construy贸 durante a帽o y medio robots para 鈥淎I鈥, un ambicioso film de ciencia ficci贸n que el cineasta interrumpi贸 para realizar 鈥淓yes Wide Shut鈥. La paralizaci贸n del proyecto supuso el est铆mulo que el joven necesitaba para abandonar el campo de los efectos especiales y dedicarse por completo a la realizaci贸n de videoclips. Tras dirigir numerosos v铆deos de bajo presupuesto fundamentalmente para grupos de la escena electr贸nica del Reino Unido, rueda en 1997 el clip que le confirma como el valor en alza entre los nuevos creadores del medio: 鈥淐ome to Daddy鈥, una perturbadora pieza para el aclamado artista techno Aphex Twin (Richard D. James). Este v铆deo convertir谩 a Cunningham en un realizador de videoclips muy solicitado pero su voluntad de trabajar s贸lo para artistas con los que mantiene una afinidad est茅tica, como Portishead o Bj枚rk, le ha permitido mantenerse alejado de los nombres m谩s comerciales de la industria musical, con la 煤nica excepci贸n de 鈥Frozen鈥, el clip con el que Madonna anunciaba su conversi贸n a la electr贸nica.



